La soledad y abandono en personas mayores LGBTIQ+
Aunque para un chico joven puede ser complicado confirmar su homosexualidad a sus padres y amigos, ya no se trata del anuncio de la peor de las noticias. Por el contrario, para una persona mayor que ha vivido más de la mitad de su vida ocultando su tendencia sexual, tener que ‘salir del armario’ ante sus propios hijos y nietos no es tarea fácil; de hecho, no todos consiguen dar ese paso. Esto les lleva a seguir viviendo soportando una losa de la que solo pueden desprenderse cuando se aíslan de su entorno, o simplemente se resignan a no vivir plenamente los años que les quedan de vida.Homosexualidad en la tercera edad.
Los que deciden sacar a la luz su gran secreto lo afrontan como un renacer, como una segunda juventud, nunca mejor dicho, en la que, a pesar de los miedos e inseguridades que experimentan en un principio, realmente pueden disfrutar de sus deseos y experiencias sin ocultarse, sin importarles el qué dirán. Pero esto sólo ocurre en el mejor de los casos, ya que es muy común que suceda lo contrario, es decir, falta de aceptación y rechazo por parte del entorno del mayor, especialmente entre las personas de su edad heterosexuales, que suelen mantener la actitud homofóbica con la que crecieron.
La sociedad envejecida en la que vivimos, en la que casi el 17% de la población supera los 65 años, y a los adultos les resulta muy difícil compaginar la vida laboral con la familiar, conlleva que muchas de estas personas mayores vivan en soledad. Si a esta situación le añadimos la falta de descendencia, o el rechazo familiar y la incomprensión que en demasiadas ocasiones padecen los mayores homosexuales, la consecuencia es que esta soledad se acentúe entre este grupo poblacional. Este es uno de los motivos del miedo de estas personas a ‘salir del armario’ en la penúltima etapa de su vida; piensan que sus amigos les van a dar de lado, que no van a encajar en su entorno, que sus hijos (en el caso de que los tengan) van a reprocharles que les hayan ocultado algo tan importante durante toda su vida, etcétera
Por otro lado se encuentra la situación del LGTB que, a pesar de vivir con sinceridad su sexualidad, al llegar a la tercera edad se encuentra desubicado, ya que la comunidad gay también lleva colgado el estereotipo de que solo son gente joven, que se cuidan, que les gusta salir, etcétera, pero en pocas ocasiones se tiene en cuenta a quienes no son así, o a los que por su edad o estado de salud ya no pueden, ni quieren, ni les apetece, llevar ese estilo de vida. Esto les hace salir de su entorno frecuente, y no saber dónde dirigirse para encontrar su lugar en la sociedad. Es necesario tener en cuenta las necesidades y problemas de socialización que tienen estas personas ya que, incluso las propias asociaciones de LGTB, suelen centrar sus actividades en personas más jóvenes y ya integradas en la sociedad.
Cambios sociales en adultos mayores ¿Cómo afecta la soledad en las personas mayores?
Las consecuencias psicológicas de la soledad en el adulto mayor pueden llevarlo desde el aislamiento hasta la psicosis. Pueden empezar a confundir los nombres y rostros de las personas, así como los lugares donde se encuentran. Surgen enfermedades como el Alzheimer, demencia senil, mal de Parkinson, entre otros. Las personas que se sienten solas corren un mayor riesgo de contraer muchas enfermedades, incluidas las enfermedades del corazón, la presión arterial alta. La soledad también puede aumentar el riesgo de muerte en los adultos mayores.
¿Cómo se siente un anciano en un asilo?
Manifestaron estancia confortable 71%, sentimiento de tristeza 40%, sentimiento de miedo a la soledad 32%, des- acuerdo con las actividades programadas en el asilo 67% y los que piensan que hay exclusión de actividades familiares 69%.
La depresión en un adulto mayor LGBTIQ+
La depresión no es solo sentirse triste o desganado, sino que conlleva también, en el caso de las personas mayores, una compleja problemática que cursa con la baja autoestima, el insomnio, problemas de memoria y otros síntomas de mala salud. La depresión es uno de los problemas de salud mental más frecuentes y con mayor impacto en la vida diaria de las personas mayores. La pérdida visual o auditiva, la presencia de enfermedades crónicas o el sentimiento de soledad ahondan la depresión en personas mayores.
Problemas de nutrición y alimentación
En muchos casos con el paso del tiempo se pierden todas las piezas dentales, que obligan al adulto mayor a recurrir a prótesis removibles incómodas y que se desajustan cada cierto tiempo, lo que en algunos casos limita el consumo de alimentos sólidos y provoca desinterés por el placer de comer. Además las personas mayores que viven solas comienzan a tener unos hábitos alimentarios poco equilibrados por la falta de motivación al tener que comprar y preparar alimentos sólo para ellos. A esto se unen los problemas de salud, que pueden hacer necesario suprimir una serie de elementos de la dieta como la sal y el azúcar, limitando el consumo de muchos productos. En éste sentido, los familiares y entorno deben favorecer las comidas en grupo para animar al mayor, vigilar y controlar que hay en la nevera y cómo se consume en casa del abuelo o abuela, con frecuentes visitas y acompañamiento a la compra, e incluso llevar comida preparada también es una buena opción para facilitar a las personas mayores una alimentación correcta.
Conflictos mentales y salud mental en el adulto mayor
Pérdida de memoria, fijación y reiteración de temas fijos, regresión a momentos de la infancia y juventud, y trastornos de conducta en personas mayores. A medida que la vida se vuelve sedentaria y las actividades del día a día van desapareciendo, los momentos de inactividad de las personas mayores da paso a una mente centrada únicamente en el pasado, repitiendo episodios que han quedado más grabados. También se producen muchos lapsus de memoria, sobre todo de situaciones recientes, que generan conflictos con las personas que realizan el cuidado de las personas mayores, por lo que es necesario tener en cuenta sus dificultades y ser pacientes.
El miedo en la vejez y la desconfianza al sentirse más vulnerables
La dependencia no sólo genera frustración, sino miedo a ser desatendido en cualquier momento, y desconfianza al estar en manos de otros, además de sentimientos de temor a que no se respete su voluntad y recursos, siendo otro de los problemas de las personas mayores.
Reducción progresiva de la motricidad
La reducción de la autonomía hace que se sienta temor a salir a la calle, cruzar un semáforo, o realizar actividades de la vida cotidiana, como entrar solos a la ducha, necesitando un servicio para cuidar personas mayores. Los impedimentos físicos en la tercera edad facilitan el aislamiento de las personas que progresivamente se van quedando sin contacto con amistades o parientes que además pueden haber desaparecido también. Hay muchas soluciones para que un adulto se sienta mejor y algunas de estas problemáticas en la vejez desaparezcan, en mi siguiente paso voy a realizar todas las soluciones que pueden haber, para que nuestros adultos en soledad, se sientan más acompañados.

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